Hay gente que se agobia cuando no puede estar en todo. Formo parte de este grupo. Soy consciente de mis limitaciones pero más todavía de las posibilidades que ofrece el mundo a los que van a por todo. Es por ello que no quiero dejar escapar nada.
Vivir de esta forma tiene sus ventajas. No me puedo culpar de no hacer lo suficiente. En ocasiones es más bien lo contrario. El cuerpo no es una fuente de recursos infinitos y de vez en cuando se toma lo que tú le has estado robando.
En ocasiones me pregunto si vivir de forma tan intensa es el camino. No por vivir más se vive mejor necesariamente. La clave está en tomar cada respiro de forma consciente. No dejar pasar un solo momento sin darse cuenta que es un privilegio estar aquí y que este tiempo es limitado.
La pregunta por lo tanto no es si es mejor vivir más o vivir mejor. En este caso es más bien una afirmación.
Vivir como si no hubiera un mañana sin arrepentirse de lo que no hemos hecho ayer.
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