Sería mi mejor consejo para aquellos que mucho piden pero poco aportan.
No hay otra forma de volver a establecer un equilibrio y ser una persona feliz.
Si no estás dispuesto de hacer más, adapta tus exigencias. En este caso menos es más. Para una vida equilibrada, una cosa tiene que estar a la altura de la otra.
Las cosas no llegan porque sí. Si no pagas un precio, no hay premio.
Foto de Adobe Stock | @womue





