Levantarme a las 6 de la mañana.
Sacar faena y hacer deporte.
Ir a la oficina a las 8.30 horas.
Estar con la familia a las 11 horas.
Tener una llamada con algún cliente a las 14 horas.
Responder mails a las 20 horas.
No es trabajar pero tampoco son vacaciones. Es lo que hay porque el negocio ahora lo requiere. El año que viene será diferente o eso espero.
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