Muchas veces te lanzas en una aventura con una pareja, un socio, un trabajador, una empresa o lo que sea y empiezas con toda la ilusión del mundo. Las promesas y/o expectativas no se cumplen siempre.
Es fácil empezar bien pero es mucho más complicado acabar de la misma manera. Algo de empatía o por lo menos el intento ayudan para lograrlo.
Cabrearse, sentirse herido, etc. es la vía fácil. Acabar bien bastante más complicado. Merece la pena hacer el esfuerzo.
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