Empieza con lo más pequeño posible.
¿Eres capaz de empezar tu día bebiendo un vaso de agua?
¿Puedes leer una página de un llibro?
¿Puedes hacer 3 minutos de ejercicio?
Piensa en algo pequeño. El “truco” es elegir algo que puedas llevar a cabo incluso en días donde hayas dormido poco, te sientas mal, estés demotivado, etc.
A partir de ahí ya puedes subir el listón, o no…





