Vale, igual tu punto de vista es que no tiene sentido trabajar 12 horas al día pero digamos que es un tema puntual. Cuando digo trabajar se trata de hacerlo con intensidad y no simplemente contar las horas que pasas delante del portátil.
No soy partidario de trabajar tantas horas si no es absolutamente necesario. Ahora mismo estoy en ese punto donde ya llevo varias semanas levantándome a las 5.30 horas para sacar todas las tareas adelante. Vayamos al grano del asunto.
- Acuéstate a tiempo. Si tienes un día largo por delante es importante descansar. No vas a rendir 12 horas si no duermes las horas que necesita tu cuerpo. Pueden ser 6 o también 9 horas. Cada persona es diferente.
- Haz ejercicio. Conoces el dicho me imagino: Mente sana en cuerpo sano. Tendrás mayor capacidad de concentración. Te cansarás menos y te sentirás mejor.
- Come bien. No comas basura. Requiere menos disciplina de lo que te imaginas si superas una vez la barrera de los 30 días. No es fácil pero merece la pena. Tu nivel de energía mejor y te sentirás mucho mejor.
- Planifica tu jornada. En días intensos como estos necesito una lista de tareas con duraciones asignadas. De esa forma sé el tiempo que tengo por tarea y suelo sacar más faena. Tiene que ver con el hecho de que cuando tienes menos tiempo para acabar algo, normalmente sueles lograrlo. Con algo de presión las cosas se hacen más rápido.
A pesar de vivir esta fase de la forma más equilibrada posible soy consciente que el ritmo que llevo a medio y largo plazo no son saludables. Tendré que pisar el freno en breve. A ver si saco los temas pendientes y acabo los proyectos en marcha para ir un poco más “relajado”. Aunque será complicado, conociéndome.
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