Es una batalla perdida desde el momento cero.
Convencer a los que no quieran dejarse convencer es una pérdida de tiempo. Tu ideología y/o convicción no tiene que ser la verdad absoluta.
¿Qué te hace pensar que la conoces? ¿Qué te permite actuar con tal superioridad?
No conoces el contexto en detalle de cada persona ni aunque sea tu hermano o mejor amigo.
La solución es vivir tu vida. Vivir tu filosofía y dar ejemplo pero no con el objetivo de convencer que eres mejor o que tu punto de vista es superior. Busca aportar valor sin esperar nada a cambio y lo bueno llegará.
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