Mi mujer y yo hemos iniciado formar parte de un círculo de personas que quedan cada x-semanas. En estas ocasiones una pareja invita a comer. La próxima vez nos toca a nosotros. Hemos realizado ya una temporada completa y empieza la segunda.
En el primer encuentro de la segunda temporada me he dado cuento que no tengo mucho en común con esas personas. No son desagradables pero tampoco suficientemente entretenidos como para aportarme algo.
Ahora nos vuelve a tocar a nosotros. Tenemos que invitar a todo el mundo. No tengo ganas de invertir tiempo y dinero en personas que no me importan lo suficiente.
La vida es corta. En ocasiones hay que ser egoísta. Ahora toca la parte más difícil. Cortar.




