Cuando el camino es largo no cuenta la distancia que puedes realizar en un día sino todos los días.
No es cuestión de encontrar y mejorar tu ritmo máximo sino más bien el óptimo.
Prima la constancia sobre la intensidad.
Cuando el camino es largo no cuenta la distancia que puedes realizar en un día sino todos los días.
No es cuestión de encontrar y mejorar tu ritmo máximo sino más bien el óptimo.
Prima la constancia sobre la intensidad.