Hay que cobrar cuando inviertes. Y no es únicamente a nivel de dinero sino también a nivel de esfuerzo. En ocasiones el precio es demasiado alto.
Siempre que le robamos demasiado al cuerpo a nivel físico sin ningún tipo de descanso o compensación.
Siempre que aguantamos demasiado para terceros cuando ya hemos cruzado hace tiempo nuestros limites.
En ocasiones el precio es demasiado alto. No siempre compensa pagarlo.





