There Ain’t No Such Thing As A Free Lunch.
Por lo visto esta frase se hizo popular a partir del año 1966 con el autor Robert Heinlein y su novela de ciencia ficción The Moon Is a Harsh Mistress. O por lo menos así lo explica la Wikipedia.
Y si te lo quieres tomar de forma literal piensa en la tapa que te ponen en muchos bares “sin coste” siempre que te pides una caña u otro tipo de bebida. Típicamente te sirven cacahuetes, jamón, aceitunas, etc. Todos estos snacks llevan una gran cantidad de sal para asegurarse que esta comida gratis tenga como consecuencia pedir otra bebida para calmar la sed.
Lo que puedes sacar de esto básicamente es que en la vida no existen cosas gratis. Todo tiene un coste. Y todo tiene consecuencias.
Cuando te hacen un favor, esperan de ti (aunque no lo diga) que lo devuelvas en algún momento.
Si te regalan algo es porque en algún momento de una forma u otra se espera un retorno. Incluso tus padres lo hacen.
Así que no te fíes. Al final del día todo genera deuda. Y si es “gratis”, más todavía. Muchas veces es preferible pagar algo. Así por lo menos te quedas más tranquilo evitando con mayor probabilidad posibles sorpresas posteriores.
Foto de Adobe Stock | @Photocreo Bednarek





