Acabo de ver un programa para niños donde se ha premiado el mejor invento. El ganador ha sido la persona que ha presentado una idea y no un invento. Los demás candidatos han pasado de idea a producto.
No tiene nunca el mismo mérito. Tener una idea es fácil, convertirla en realidad es lo complicado. Es cierto que hay que matizar: una idea sin ejecución no sirve para nada. Eso es lo que deberían enseñarles a nuestros hijos y no que en la vida basta con tener buenas ideas sin necesidad de tener que mover el culo para llevarlas a cabo.
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