Cuesta. Tomar la decisión de dar marcha atrás con algo aunque sepas que será simplificar asuntos.
Cuesta aún más si está relacionado con planes tuyos que tienes que abandonar.
Tirar muebles que ya no necesitas.
Dejar de ver “amigos” que han dejado de serlo.
Un armario de ropa más pequeño.
Cambiar el coche por una bici.
Parece un sacrificio pero al final será un alivio.
Tú eliges…





