Años atrás tenía una cosa clara. Hay que ser 100% transparente con la gente dando igual el contexto. Incluso en los peores momentos de mi primera empresa cuando estábamos a punto de cerrar no oculté nunca la verdad.
Mirando atrás tengo que decir que me equivoqué. Existen verdades que no quiere o debe conocer nadie. No se trata de ocultar sino más bien de proteger a los que no son capaces de asumir la carga de transparencia total.
Tanto si llevas una empresa o eres padre/madre de familia habrá pesos y preocupaciones que no podrás compartir con los afectados. Por suerte muchos asuntos tienen solución. Compartirlo genera por lo tanto un estrés innecesario en terceros que lo único parcialmente bueno es que sientes algo de alivio cuando compartes tus penas. Si lo piensas ser totalmente transparente es ser egoísta.
Transparencia es buena si sirve para cosas positivas. Para conseguir la confianza con alguien es bueno compartir cosas que no le contarías a todo el mundo.
Si sirve para darte alivio y poner el peso encima de un tercero no es tan bueno. Piensa antes de compartir si persigues un objetivo egoísta o aportas valor. Hay pesos que no te puede quitar nadie de encima.
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