No sé si es una cosa alemana y en España las cosas son diferentes. Aquí en el fútbol de los niños hasta 10 años no sabes que en que posición vas en la liga. No existe ni un primero, ni un último. Parece ya un milagro que se cuentan los goles que se marcan.
¿Todos somos ganadores? No, eso no es asi. La decepción y frustración es parte de la vida. Como niños tenemos que aprender a gestionar ese tipo de emociones porque cuando seremos mayores será peor.
Hay que saber perder y es algo que tienes aprender desde pequeño.





