Los diferentes estados de motivación y cómo reaccionar frente a ellos

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Los diferentes estados de motivación y cómo reaccionar frente a ellos

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“Estar motivado es importante”. Sí, pero no. Si no estás motivado… ¿Qué haces? ¿Dejas de lado tus objetivos y abandonas? Estar motivado es un lujo y tienes suerte si tienes esa sensación. Veamos los diferentes estados de motivación y cómo reaccionar frente a ellos.

Cero motivación

El punto más bajo en el que posiblemente puedes estar. No sacas la fuerza para ponerte con las tareas complicadas y que cuestan esfuerzo en sacarlas adelante. Aquí algunos consejos rápidos para salir de ahí.

  • Mueve el cuerpo: haz flexiones, un esprint, unas sentadillas, etc. El movimiento afecta tu cerebro y puede darte el impulso que necesitas.
  • Óbligate durante 5 minutos: ponte el relojo y ponte 5 minutos con la tarea quieres evitar. Después haces una pausa de 10. Luego repites el ejercicio y duplicas. La pausa luego puede ser de 20 minutos. Repites el ejercicio y alargas el tiempo de ejecución sin alargar las pausas de forma proporcional.

Baja motivación

No es el punto más bajo pero tampoco sientes demasiada energía en el cuerpo para ponerte a trabajar. Haz esto:

  • Date un premio: pero ojo, no antes de haber sacado la tarea del día. Puede ser comer un helado en la heladeria, ver un episodio de tu serie favorita en Netflix, comprarte algún gadget que no necesitas en Amazon, etc.

Motivación en su punto óptimo

Es complicado saber de antemano en qué punto estás. Si te sientes con ganas de ponerte a trabajar hazlo sin dejarte distraer. Apaga tu móvil y ponte a trabajar. Tomáte tus descansos aunque pienses que no los necesitas. Bebe suficiente, come algo durante tus pausas (pero que no sea porquería).

Sobre-motivación

También existe. Lo malo es pocas veces nos damos cuenta nosotros mismos porque lo confundimos con el punto previo. Si ejercemos demasiado en este estado de ánimo nos quemamos sin darnos cuenta. Es por ello obligarse a hacer pausas aunque uno piense que no las necesite. Es dejar de trabajar después de 8-10 horas aunque te apetezca seguir. Es mejor dejar una tarea con ganas que exprimir tu última gota de energía durante una jornada entera.

Ya sabes. Motivación es un lujo. Tanto si la tienes como te falta tienes que sacar faena todos los días para triunfar. Trátala con cuidado.

Carlos Bravo
Carlos Bravo
Carlos Bravo es padre de 3, emprendedor en serie, autor de libros, maratoniano y blogger que publica todos los días en diferentes bitácoras. ¿Por qué hacer menos si se puede hacer más? Feliz. De momento por lo menos.

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