Ayer salí a cenar con mi hermano. Pasamos una gran tarde hablando.
Esta vez parecía más preparado que nunca. Tenía varios temas que quería comentar conmigo.
Parece estar en un punto de su vida donde necesita un reto y para ello le está dando vueltas a grandes y pequeños planes a realizar.
Yo no siento esa necesidad. Todavía al menos no. A diferencia de él yo siempre vivo un poco agobiado y estresado. Hago siempre más de lo que me permite estar cómodo. Lo necesito, me hace feliz.
Al final todos necesitamos grandes planes. Son la razón que nos impulsan salir de la cama por la mañana.





