Es el tiempo que debes dejar de pasar antes de responder en caliente. Ni un minuto menos, igual algún minuto más.
- Cuando la cosa se enfría todo tiene otra perspectiva.
- A veces te das cuenta que no tienes razón.
- Nada es tan grave como al principio parece.
Si a pesar de haber esperado 24 horas piensas igual, actúa. Busca una segunda opinión. Aunque tengas razón, muchas veces no merece la pena tu energía y atención.
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