En el fútbol muchas veces se observan gestos de jugadores que ganan un partido que tienen como objetivo humillar al equipo perdedor. Ganar de esta forma en realidad es una derrota porque no sabes tratar a los que has batido con el respeto debido.
De la misma forma debes saber perder. Acepta una derrota y avanza. No te sirve para nada perder las formas cuando el único responsable eres tú.
Ganar no lo es todo y perder no es el fin del mundo. Todo depende de cómo reaccionas y si sabes comportarte como un señor o una señora en ambas situaciones.
Foto de Adobe Stock