Decisiones que requieren una acción inmediata son las más complicadas.
- No permiten obtener suficientes datos como para lograr una imagen completa del escenario.
- Tienen por naturaleza por lo tanto un alto riesgo.
- Evitar la decisión puede empeorar la situación o hacer perder oportunidades únicas.
¿Qué hacer cuando te afrontas a tener que tomar una decisión rápida?
- Ser consciente que es peor no tomar una decisión o esperar demasiado.
- Minimizar todos los posibles riesgos dentro de lo posible.
- Desarrollar un plan de emergencia previamente para reaccionar rápido si las cosas salen mal.
Al final es como con todo en la vida. Todo se mejora con la práctica. Para estar preparado cuando lleguen las decisiones importantes, decídete rápido cuando tengas que elegir la comida en el menú, la película que vas a ver, la camiseta que te vas a poner…
No te solucionará todo pero te hará ser más ágil y preparado cuando lleguen los retos importantes.
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