Rendirse sin más. Es lo que ha sucedido esta semana. Me he enterado a través de una amiga. No era nadie que conocía personalmente pero si escuchas que alguien está tan desesperado como para dejar la vida atrás no puedes evitar que te afecte.
Es muy triste y al mismo tiempo te da rabia.
No vale rendirse por muy mal que te vayan las cosas. Irse no es la solución porque lo dejas atrás es un destrozo. Es egoísta solucionar de esta forma tus problemas.
Las personas que dejas atrás quedan derrumbadas. Se dan la culpa por todo lo sucedido. No es su responsabilidad. No se merecen que les hagas sentirse así.
Deja de darte pena y empieza a mover el culo. Si te sientes mal, lo reflejas en los más que te quieren. No es fácil luchar contra sí mismo. Está claro. Si no lo haces por ti, hazlo por los que más te echaran en falta el día que ya no estés.
No vale rendirse.
Foto de Fotolia | @Petra Homeier





