Lo más complicado de empezar de nuevo es acabar lo viejo. En ocasiones lo pasas mal porque sabes que estás viviendo una situación en tu vida que no te conviene. Aunque seas consciente que tienes que cambiar las cosas no siempre es tan fácil dar el paso.
Hay decisiones que a corto plazo pueden ser muy dolorosas pero que a largo son inevitables para tener una vida mejor. Esto es lo que haría:
- Enfrentarte a tus demonios del pasado hasta que hayan desaparecido del todo. No puede haber un nuevo comienzo sin enterrar las ruinas.
- Aprender de tus errores poniendo protecciones en tu nuevo camino que no te hagan recaer por lo que has pasado. Revivir lo malo es totalmente inútil.
- Pensar en lo que quieres hacer. ¿Cuáles son tus objetivos? ¿Qué es lo que te hace feliz en la vida? Todo lo demás no importa demasiado, céntrate en responder esas preguntas.
Cuando consigues dar un paso al frente los problemas no desaparecen de repente. Hay que seguir haciendo limpieza de los platos rotos que has dejado atrás y poner orden en tu nuevo camino.
Cuando des el paso, no pares. Llegarás.
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