Si piensas que se consigue felicidad ganando mucho dinero y/o haciéndose famoso probablemente no eres lector habitual de este blog. La riqueza no es necesariamente algo que se define por la cifra en tu cuenta bancaría o por la cantidad de personas que te reconozca en la calle.
El tema de la felicidad es de interés global para la humanidad por lo que la Universidad de Harvard trata este tema en una investigación que ya dura 75 años. Por lo tanto el asunto no se ha tratado de forma puntual con un grupo de personas pequeño sino incluyendo varias generaciones y constelaciones de familia.
Todo apunta de que las personas más felices no son aquellas las que más fama o dinero tengan. Existe una relación entre la infelicidad y la soledad. Una persona en una relación también se puede sentir sola siempre que no exista un apoyo mutuo o un diálogo honesto con la pareja.
En cambios los más felices son aquellas que más recursos han invertido durante su vida en crear relaciones profundas. Otra vez más esto no depende del número de “amigos” que puedas tener sino más bien de la calidad e intensidad que tengas con cada uno de ellos.
En consecuencia lo único que tenemos que hacer para ser felices en nuestras vidas es trabajar las relaciones con las personas que nos importan. Invertir recursos para pasar tiempo con la pareja, los amigos, los hijos en vez de hacer horas extra en el trabajo para ganar más dinero.
Esto es lo único que importa. Si quieres obtener más detalles sobre el estudio te recomiendo que le eches un vistazo a la entrada de Miguel Mier que ha tratado en su blog.
Foto de Fotolia | @Dash






1 Comment
¡Hola Carlos!
Cuanto tiempo sin pasarme por aquí. La verdad es que quien descubra la fórmula de la felicidad va a ser el hombre más perseguido del planeta. La universidad de Harvard lleva 75 años con el estudio, y me atrevo a decir que sólo conocerá una minúscula parte de la felicidad.
Yo estoy contigo en que muchas personas coinciden en la visión errónea de que la felicidad depende de tus bienes materiales o de la fama que logres alcanzar. Y de hecho, también opino que todos hemos pasado en alguna ocasión por esta visión de la felicidad o del éxito.
No obstante, lo importante es darse cuenta de qué es realmente la felicidad. Y, por supuesto, ponerse manos a la obra para solucionar todos aquellos problemas o barreras que te impiden alcanzarla.