Dormir hay que dormir para tener un equilibrio mental y permitir al cuerpo que pueda recuperarse. Todo lo que va más allá de eso es una pérdida de tiempo.
Vivir de forma consciente es la clave. No perder el tiempo soñando sino invertirlo para hacer.
Dormir podrás todo lo que quieras cuando ya no tengas la fuerza de empujar tu vida hacia otro nivel.
La vida es demasiado corta para no exprimir cada segundo de ella de forma despierta.





