No es bueno tener demasiadas ni pocas opciones.
Tener más de una opción, digamos hasta tres puede aumentar tus probabilidades en una negociación. Y más todavía si das a entender que la idea no es tuya sino la de tu interlocutor.
No es bueno tener demasiadas ni pocas opciones.
Tener más de una opción, digamos hasta tres puede aumentar tus probabilidades en una negociación. Y más todavía si das a entender que la idea no es tuya sino la de tu interlocutor.