Hace casi 2 años que ya no bebo Coca Cola. Tampoco como postres y he reducido el consumo de azúcar a un mínimo. Antes podía llegar a beberme fácilmente un litro de Coca Cola. El fin de semana incluso más. No es que me haya dejado de gustar la famosa bebida azucarada pero un día decidí de no comprarla y con ello también acabo mi consumo.
Desde ese día no bebo Coca Cola. Tampoco ya la echo en falta por una razón sencilla. He cambiado mi estilo de vida. Junto con la actividad física que practico a diario (bueno 6 de 7 días por semana) diría que incluso de forma radical.
Si buscas algo parecido te recomendaría lo siguiente.
- Buscar un objetivo a largo plazo. Qué no te sirva únicamente disfrutar del mismo cuando hayas llegado sino el que te genere una ilusión profunda al recorrerlo.
- Cambiar de actitud. Ser más optimista. No ver los problemas sino pensar en soluciones.
- No permitir excepciones. Si un día rompes la regla, ya no hay regla. Hay que ser estricto, sobre todo cuando empiezas.
Cuando un hábito forma parte de ti es cuando ya ha tenido un impacto en tu estilo de vida. No es necesario que hagas dieta o que te pongas a entrenar para una maratón. Las rutinas forman parte de la vida y las motivaciones externas son cada vez menos necesarias para seguir adelante.
No has cambiado únicamente tu comportamiento. Has empezado a ser otra persona. Eso es lo que produce un cambio de estilo de vida radical.
Foto de Fotolia | @freely





