Una derrota y más si es importante te hunde. Te emociona pero de forma negativa.
Es una reacción normal y humana.
Es cuestión de no quedarse en ese agujero.
Es cuestión de entender que la vida va de eso. Perder y ganar. Perder es vivir. Si dejas de perder dejas de tirar la moneda. Eso ya no es vivir sino rendirse.
Rendirse no es una opción.





