En ocasiones es bueno aburrirse. Pone tu mente en blanco y te aporta creatividad. O eso dicen.
Yo prefiero no estarlo porque mi felicidad depende ello. Necesito tener la sensación de ser productivo para tener la satisfacción a nivel personal que he acabado el día mejor de lo que lo empecé.
Mi madre está de vacaciones en Alemania y ha decidido quedarse en su casa antigua. Esta un poco lejos de mi y de mi hermano mayor. Está con su pareja todo el día sola porque no podemos ir a verla muy a menudo estos días.
Este consejo se lo doy a mi madre que ayer se me quejó una vez más porque dice que se aburre en Alemania y que será la última vez que viene. Cuántas veces habré escuchado esa frase… 😀
Sal a pasear con tu pareja. Vale, todavía sigues en rehabilitación por la operación de tu rodilla pero tú mismo has dicho que ya cada vez andas mejor.
Aprovecha para llamar a gente con la que hace tiempo no has hablado. Reconecta con ellos/as.
Planifica temas para tu regreso. ¿Qué son temas pendientes que tienes que atacar a tu vuelta?
Haz ejercicios en casa. Moverse es importante.
Habla con tu pareja. Es el momento.
En resumen: comunica, muévete y haz planes. El que se aburre es porque quiere. 😉





