Asumir riesgos

¿Cuántas veces tus padres te habrán dicho como niño que no se puede tener todo? Luego más tarde como adolescente cuando empiezas a distanciarte piensas que eres más listo porque crees que se equivocan. Entre los 30 a 40 empezamos típicamente estar otra vez más cerca de ellos porque nos damos cuenta que con la mayoría de cosas tenían razón.

Esto no significa que todos los padres siempre sepan lo que es lo mejor para nosotros. A veces incluso son un freno para nuestro desarrollo personal porque nos quieren proteger de experiencias de las que nadie te puede (y debe) proteger.

Cuando más joven eres, menos dudas tienes a la hora de afrontar riesgos.

  • No dudas en caerte una y otra vez hasta que finalmente aprendes a andar.
  • Compartes secretos sobre ti con tus amigos a pesar de que te puedan luego delatar.
  • Asumes que la chica o el chico que te gusta no tienen ese sentimiento reciproco.

Una explicación para ello es que no tienes muchas alternativas y las que se abren suponen todos un riesgo. Cuando te vas haciendo mayor dispones de más alternativas pero estás menos dispuesto de asumir riesgos. La razón para ello también es sencilla. Mejor el mal conocido que lo podría estar detrás de esa nueva puerta. Podría ser peor.

La decisión de no asumir riesgos es una decisión de no seguir evolucionando y es aquí donde surge el problema. Está programado en el ADN de las personas la necesidad de ir avanzando. Esa sensación de nunca haber llegado, de siempre estar un poco vacío, es la que nos hace avanzar. El quedarnos parados es al final un riesgo mucho mayor porque aporta la certidumbre que las cosas únicamente pueden ir hacia peor. Esa sensación de haber vivido debajo de tus posibilidades cuando tengas 70, 80, 90 o más años es lo peor que te puede ocurrir en la vida.

Descubrir nuevas posibilidades y seguir avanzando no te garantiza ni el éxito ni la felicidad pero te aseguro una cosa. Te evitará al 100% fracasar porque asumir riesgos y perder es justo lo contrario.

Foto de Adobe Stock

10 febrero, 2019
asumir riesgos

El coste de evitar riesgos

Vivir una vida plena es vivir asumiendo riesgos. No saber cómo la cosa acabará antes de empezar es una consecuencia.