Los que somos introvertidos tenemos una gran ventaja en este aspecto. Si no estamos obligados a hacerlo no solemos ser los primeros en hablar. Es una gran ventaja porque te permite analizar a las personas con las que te encuentras por primera vez.

Si la vida también es convivencia corres menos el riesgo de meter la pata por meterte con ellos por algún comentario que se podrían tomar mal.

“Los vegetarianos me caen mal.”

“Los seguidores del Real Madrid son unos desgraciados”.

“Los votantes de VOX son unos descerebrados.”

Es fácil meter la pata pero también evitar de meterla. Antes de hablar escucha. Ser el último en hablar tiene sus ventajas. Te lo digo por experiencia… 😉

Foto de Adobe Stock | @Sunny Studio

14 abril, 2019
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Escucha

Escuchar antes de hablar. Deja que los demás hablen antes de que participes en una conversación.