¿Qué marca la gran diferencia entre los atletas de elite y los amateurs? Unos han dedicado parte de su vida apostándolo todo, jugándose su futuro. Donde muy pocos ganan al principio las estadísticas apuntan claramente a una derrota.

Juegas para perder con una probabilidad increíblemente alta. Incluso perdiendo el juego no habrá acabado porque empieza uno nuevo. Siempre que has demostrado que eres una persona que respeta las reglas aunque no siempre estén por escrito tendrás acceso a nuevas oportunidades. Saltárselas puede significar ganar pocas batallas pero al final siempre está la derrota total cuando las cosas salen a la luz. Y al final todo sale. Es siempre mejor respetar las reglas de juego que buscar una victoria puntual. Perder no significa perder mientras que sigas en el campo de juego.

Jugar en juegos donde todo apunta que vas a perder no es perder. Tendrás acceso a nuevas partidas mientras que hayas demostrado ser una persona válida y de fiar. Lo importante no es perder o ganar sino seguir en el campo de batalla. Es ahí donde se gana la gloria independientemente del resultado final.

Es siempre mejor perder con la cabeza alta que ganar mirando detrás de tus espaldas porque has hecho trampas.

Foto de Adobe Stock | @synto

2 febrero, 2019
fairplay

Jugar para perder y seguir ganando

Jugar bien significa jugar asumiendo que perder es posible. Jugar para no perder no es una opción de vida.