“No tengo tiempo.”
“No tengo dinero.”
“No tengo los estudios.”
Puede haber muchas barreras que te impidan alcanzar un objetivo de forma inmediata. Lo más deseamos, más suele costar. El hecho de que existan obstáculos es normal. La vida es así. En la mayoría de los casos no la percibimos como justa porque no nos da todo al instante y tenemos que luchar por cada centímetro de terreno.
Hay un gran inconveniente cuando nos afrontamos a una situación donde tenemos la sensación de no ser capaces porque las circunstancias no son ideales.
¿No estás en forma para escalar montañas? Pues por lo menos tienes tus brazos y tus piernas. Mira lo que han logrado ellos.
Ellos no se han hecho la pregunta de cómo subir una montaña de 6.000-8.000 metros si no tengo piernas para escalar. El “cómo” no ha sido el problema porque siempre tenían claro el “porqué”.
Si tienes un motivo, encuentras un camino.
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