Si quieres lograr un resultado tres veces mejor que la competencia tienes que invertir mínimo tres veces el esfuerzo. En el mejor de los casos no hay fricción y la energía que inviertes se convierte en un resultado tangible.
Vi una persona que dentro su sector lograba multiplicar su esfuerzo por un múltiple. Dejaba muy atrás a sus competidores.
Cuando le preguntaron cómo lo hacía la respuesta fue muy sencilla. “No es opcional”. Para él no era opcional no invertir ese tiempo y energía. Lo hacía sí o sí. Como limpiarse los dientes o ducharse por las mañanas.