Querer tener razón es muchas veces el punto de partida.
No te aporta mucho para no decir nada.
Es tu propio orgullo que te genera problemas. trágatelo.
Querer tener razón es muchas veces el punto de partida.
No te aporta mucho para no decir nada.
Es tu propio orgullo que te genera problemas. trágatelo.