Esto posiblemente no te servirá ya a partir de los 12 años pero para niños más pequeños te podría funcionar bastante bien. Yo con los míos lo aplico.
Que se vayan a duchar sin discutir es únicamente un ejemplo. Lo puedes remplazar con cualquier otra cosa.
Hazle esta pregunta.
“Tienes que elegir.
Puedes ducharte ahora.
O puedes elegir también esto.
Puedes ducharte y luego hacer [algo que les guste hacer y no siempre les dejas o bien algo que les gusta mucho menos todavía].”
Al final lo bueno es que nos les has dicho tú que hacer sino que ellos han elegido.
Para cerrar el trato añadiría esto.
“Y me tienes que prometer que luego lo haces a la primera sin que te lo tenga que repetir otra vez.”
Trato hecho.





