Cuando estás acostumbrado a que te sucedan cosas mediocres todo lo que se salga de ahí te aporta felicidad. En cambio es fácil también acostumbrarse a lo bueno. Si todo te sale como la seda una pequeña desviación te puede hundir y fastidiar la semana.
Ayer nos llegó la cocina nueva. Hubo un pequeño inconveniente que hizo que todas las expectativas positivas que tuvimos se vaporizaron y que mi mujer y yo nos centramos en ese pequeño detalle que no salió tal como planificado.
Es torpe acostumbrarse a lo bueno. Hará que tu vida será infeliz aunque de forma objetiva no tengas ninguna razón para ello. Hay que volver a apreciar otra vez las cosas pequeñas.





