Si tienes familia y al mismo tiempo tienes que trabajar para mantenerla puede que te veas reflejado. Por suerte es un dilema que no sufren todos pero en el mundo emprendedor en el que me muevo suele ser bastante común.
Para destacar en un mundo, hay que sacrificar otro
Cuando trabajas tienes una mala conciencia por no estar con la familia y cuando estás con los tuyos, piensas en el trabajo. Es complicado y te aviso ya que no existe una solución perfecta.
Esto último debe ser tu punto de partida. Buscar la perfección genera estrés porque vas detrás de algo que no existe. Por lo tanto. No estarás al 100% a la altura de tus exigencias con tu trabajo ni pasarás todo el tiempo que te gustaría con tu familia.
Fíjate en Steve Jobs. Un hombre reconocido a nivel mundial pero que ha sacrificado pasar tiempo con su familia por avanzar con el trabajo y convertir Apple en lo que es a día de hoy. Sus hijos van conociendo ahora su padre a través de la biografía que se publicó sobre su vida. Es la triste realidad.
Si eres emprendedor, es bueno asimilar que igual no vas a ser el próximo Steve Jobs. Tal vez morir a los 56 años no sea tan deseable para la mayoría de nosotros. El precio es demasiado elevado. Así que…
¿Cómo encontramos equilibrio aunque no sea perfecto?
Cuando trabajas, trabaja. Ponte objetivos diarios y planifica tu semana. Tu día laboral tiene un comienzo y un final. Cuando llegues a casa, ten la satisfacción de haberlo dado todo y no tener demasiados frentes abiertos. Son aquellos que te generan estrés cuando quieras pasar tiempo con tus seres queridos.
Cuando pases tiempo en familia, no te dejes distraer. Ser disciplinado en el trabajo es la condición preliminar para conseguirlo. Tampoco no seas demasiado estricto contigo mismo. De forma puntual puede que tengas que coger una llamada o escribir un mail. Tiene que ser la excepción y no la regla pero de esta forma tendrás la tranquilidad de atender todo en caso de que fuese necesario.
Para lograr todo esto tienes que educar a tu entorno. Reducir el ruido es una forma de quitarte una parte innecesaria que genera estrés.
Los que trabajan contigo no deben molestarte si no es absolutamente esencial en el horario fuera de trabajo. Tu familia y tus peques deben entender que tienes que trabajar y no puedes pasar todo el día con ellos. Al mismo tiempo hazles saber cuándo pueden contar contigo.
No existen fórmulas o recetas perfectas. Esta es la mía. Igual te sirve…
Foto de Fotolia | @OrlandoFlorinRosu






1 Comment
Hola Carlos,
Es imposible ser un robot y, aunque una familia a la que mantener, este problema de llevarte el trabajo a casa es algo totalmente inevitable para cualquier persona. Más todavía si trabajas desde casa. Pero es que esta situación también se repite en aquella persona que tiene jefe y trabaja en una oficina.
El trabajo es uno de los pilares de nuestra vida, y en el que pasamos gran parte de nuestro día a día. Por ello, es prácticamente imposible deshacernos de él en otras situaciones, pues la desconexión completa (para mí) no existe.
Lo que me funciona relativamente es tener siempre una lista de tareas para lo personal y lo profesional. Estar siempre haciendo algo, aún cuando estés en casa sin ninguna ocupación aparente. Tener tu cabeza ocupado en un asunto es aquello que te hace olvidarte del resto.