Palmaditas en la espalda. ¿A qué sientan bien de vez en cuando? No te digo que no sea así pero la cuestión es si esa sensación te lleva por un buen camino.
Hay que ser un poco malpensando para ver detrás de una felicitación algo negativo. A veces, lo que ves, no es lo que hay.
- Lo primero tal vez es pensar que se trata de una especie de admiración honesta. La persona que te felicita realmente aprecia tus logros porque es capaz de evaluar el esfuerzo que hay detrás.
- Otras veces es una conducta según las normas sociales. Cuando tu compañero de trabajo asciende de puesto hay una ola de felicitaciones por parte del resto de la empresa. No seguirla serie ir prácticamente contra corriente y demostrar de forma obvia para todo el mundo que no te ha sentido mal ese cambio.
- También puede haber segundas intenciones. ¿Esto qué significa? La dulce sensación de victoria te hace sentir hasta tal grado que puedes perder la energía de seguir tirando del carro con la misma fuerza. Estás sensato y no tienes el hambre que tenías antes. Los mejores deportistas no se conforman con una victoria sino tienen éxito porque están obsesionados con lograr la próxima. Felicitaciones pueden funcionar como un freno a tu empeño.
Me gusta pensar que prefiero las bofetadas en la cara que las palmaditas en la espalda. En realidad no es así. Cuando las cosas te vayan bien no te olvides que el camino todavía es largo. Esto no es un esprint, sino una maratón. Disfruta el momento, pero no te conformes demasiado con lo conseguido.
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