No te sirve agobiarte. Hace que todo vaya hacia peor.
Analiza la situación. Haz una lista de temas que tienes encima de la mesa.
Ataca el más sencillo. Tienes que dar un paso hacia la solución.
Haz lo mismo con el próximo asunto hasta haberlos tocado todos.
Repite todos los días hasta que hayas cerrado todos los temas.
Es cuestión de ponerte. Todo tiene solución.