El tiempo vale oro. El otro día leí una frase en Facebook que me lo ha vuelto a recordar. “Algún día moriremos”. Hay personas que se deprimen pensando que llegará el momento donde la fiesta se habrá acabado. Otros lo perciben como motivación para vivir cada momento al máximo.
Me gusta verlo de esta manera. “Algún día moriremos pero el resto de días no”.
Luchar contra lo inevitable tiene poco sentido. ¿No crees?
Soy de aquellos que les gusta exprimir su tiempo al máximo. En este momento estoy sentado en las instalaciones de Wayra Telefónica (Madrid) tecleando este post en la tablet prestada de mi mujer con funda rosa. “Con funda o la dejas aquí” fueron sus palabras textuales cuando me atreví preguntar si era posible viajar sin ella. A pesar de tener la sensación de que me están observando la necesidad de hacer algo útil con este tiempo domina.
Tampoco veo nada malo en simplemente disfrutar de este momento pero al final cada uno tiene su forma de funcionar. Lo que tengo claro es que ahora mismo no me gustaría estar sentado en un despacho, trabajando para una gran empresa realizando tareas que no me llenan.
Pasar 8 horas al día o 40 cada semana con cosas que no me gustan, son un desperdicio. Si es tu caso y está en tus manos igual es hora de cambiarlo. ¿No crees?
Foto de Fotolia | @TwilightArtPictures