Soy de aquellos que piensa que el dinero te aporta tranquilidad y probablemente algo de felicidad. Por contrario no significa que si no dispones de recursos importantes vas a estar obligado a vivir una vida triste.
Hace un par de meses que he dejado de comer dulces. Al mismo tiempo he pasado de beber de media 1 litro de bebidas azucaradas a tomar únicamente agua (además café y de vez en cuando alguna caña cae).
Tuvimos hace poco unos amigos en casa y cuando comentamos el tema uno de ellos soltó la frase. “Para mí no comer chocolate sería perder en calidad de vida”.
Siempre me ha gustado el dulce pero curiosamente no lo hecho nada en falta. De hecho me he dado cuenta de que de repente hay otras cosas que aprecio mucho más siendo más consciente de las pequeños detalles. Aquí va una pequeña lista de cosas que te pueden hacer feliz y además no cuestan casi nada.
- Observar el amanecer/ atardecer.
- Ver la sonrisa de tus hijos.
- Tomarte un helado en verano.
- El primer café del día en el bar.
- Tomarte una bebida fresca cuando tienes sed en verano.
- Correr bajo la lluvia cuando hace calor.
- Darle una buena noticia a tus padres.
- Hacer ejercicio físico hasta el agotamiento total.
- Tener una buena idea e imaginarte ponerla en marcha.
- Cuando alguien te dice que has hecho algo bien.
- Acabar una tarea retrasada.
- Quitarte un marrón encima.
- Solucionar un problema que te preocupaba.
- Escuchar tu canción favorita en la radio.
- Aprobar un examen.
- Sonreír sin razón alguna.
- Dejar ganar a otra persona.
- Ser generoso con los que más lo necesitan.
- Comer una buena comida.
- Pasar tiempo con una cerveza con tus amigos.
- Echarte en el sofá y desconectar sin hacer nada.
- Recibir un paquete de Correos sin haberte comprado nada.
No hay que esperar hasta el día que tengas dinero para hacer aquellas cosas que te hagan sentir feliz. Puede que para entonces sea demasiado tarde. Vivir con menos te hace apreciar más lo que tienes o vives. Eso por lo menos es mi experiencia…
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