Encontrar un buen motivo (o excusa) para retomar más tarde.
Alargar la comunicación lo máximo posible.
Ojo, hay que tener cuidado de no quemar al interlocutor. ¿Estás interesado o no al final? No debe dar la sensación que estás intentando ganar tiempo porque de ahí las oportunidades que has creado pueden llegar a desaparecer.
¿Eres de aquellos que por la gran cantidad de tareas urgentes no logra nunca a hacer las cosas importantes? Igual en ocasiones tus prioridades no son las correctas.