Siempre hay algo bueno en lo malo aunque en ocasiones cueste verlo a primera vista. Esta semana he tenido un golpe bajo. Un cliente me ha dicho que no quiere seguir adelante.
Teniendo en cuenta el impacto negativo que ha tenido el proyecto en mi salud mental eso es algo bueno. El cliente con su decisión me ha protegido de mi mismo porque yo hubiera tenido que haber tomado esa decisión antes que él.