Muchas personas están completamente convencidas de que ellos son totalmente incapaces de hacer algo, cuando lo cierto es que esa creencia es lo único que nos limita. Si yo puedo hacerlo, tú también. De modo que voy a esforzarme al máximo en algo para que quede demostrado que vosotros también podéis conseguirlo si lo intentáis.

Para quienes no me conozcáis mucho, decir que soy un completo adicto al trabajo y a los retos. Actualmente trabajo como ingeniero en una empresa dedicada a la eficiencia energética y como redactor de contenido para un banco. Además, colaboro sin ánimo de lucro en un blog cultural, en mi propio espacio y aquí, en Zen*guerrilla. No contento con eso, tengo un libro en dos idiomas en el mercado, y pronto tendré un segundo. Os explico mi filosofía de vida, que no tiene que ser la tuya, pero que quizá te ayude.

Ignora los comentarios negativos

Cuando hace algunos años dejé mi trabajo de aquél momento (también de ingeniero) para ponerme a escribir un blog, la gente me insistió en que era una solemne gilipollez. Y, bueno, lo era en cierto modo. Tenía un trabajo bueno, cómodo, con pagos al día y sin demasiado esfuerzo mental ni físico. Pero yo no quería hacer eso. De modo que lo dejé y abrí una web.

Cuando, a los meses, empecé a dar forma a mi primer libro, volvieron las voces de alarma para que detuviese aquella insensatez. Ya estaba loco por abrir un blog, ¿cómo iba a escribir un libro? Lo terminé y lo autopubliqué. Sigue vendiéndose él solito en Amazon, y reportándome dinero mes a mes.

Ignora los comentarios negativos, olvídate de la gente que se queja, y céntrate solo en aquellas personas que te apoyan. La gente que te anima te dará fuerzas, el resto son prescindibles. Si yo puedo hacerlo, tú también.

Introduce retos cuando hayas estabilizado los anteriores

Hace unos días publicaba a voz en grito que he dejado de creer en los ascensores: soy un stairer. Una vez he compaginado mis trabajos y actividades de ocio en un horario, y tras conseguir una estabilidad, me he planteado otro reto: mi condición física a largo plazo.

Es por eso que llevo más de tres meses sin subir a un ascensor o escalera mecánica, ni a un vehículo si puedo realizar la distancia andando. Compagino una necesidad (el deporte) con otra (cubrir distancias y diferencias de altura). No se trata solo de salir a hacer deporte, se trata de recorrer las mismas distancias que tenía que recorrer de un modo diferente.

La semana pasada, el reto sobre mi condición física dio un nuevo paso hacia delante. He conseguido liberar una hora y media cada día antes de ir al trabajo para entrenar. No ha sido fácil, y no todo ese tiempo incluye entrenamiento. Tras tres meses ejercitándome de un modo pasivo (sin coger escaleras mecánicas o ascensores), mi cuerpo estaba listo para un entrenamiento de un nivel superior.

No se trata de comprarte las últimas zapatillas

Veo en foros de deportistas principiantes muchas noticias y artículos con equipación, pero lo cierto es que no se requiere mucho para empezar algo. Ni para empezar a entrenar ni para prácticamente ninguna otra actividad. Para ir a entrenar uso una bici cedida de hace 30 años a la que añadí 50 euros en piezas. Va perfecta.

La ropa es ropa normal, de algodón. Pantalones cortos y camiseta, sumado a unas zapatillas deportivas baratas. El único material que uso para entrenar es una esterilla que conseguí por nueve euros, y lo hago porque las canchas donde entreno suelen tener pequeñas piedras que pueden causar molestias durante el entrenamiento. El total, con varias camisetas y pantalones, no llega a los 100 euros. No tener dinero no es una excusa.

Amenaza con hacerlo

Mi objetivo, y el vuestro, si os unís, es hacer ejercicio uno de cada dos días durante un mes o un mes y medio, hasta que el cuerpo se haya acostumbrado al ritmo, momento en el cuál se podrá meter más caña. Aún no sé si en frecuencia (más días), en duración (entrenamientos más largos) o en esfuerzo (entrenamientos más duros). Esto dependerá del tiempo que tenga para mis trabajos, además de para mis hobbies.

Muchas personas me han preguntado por qué lo he anunciado por Twitter, por qué comento cuándo voy y cuándo vengo del entrenamiento. Y tiene varios motivos. Lejos de presumir, como algunos deducen, el objetivo es forzarme a mí mismo a no dejarlo. Ahora hay una barrera de salida del entrenamiento, focalizada en la presión social. Ahora que he dicho que lo haría, queda mal si no entreno.

Es por eso que he abierto este documento para que todos puedan evaluar mi entrenamiento, que he reducido a si he entrenado o no. En realidad, no es tan difícil llevar un registro.

La segunda es conseguir que os unáis a ser un stairer y que, unos meses después deis el siguiente paso: entrenar X veces por mes. Este segundo objetivo no trata solo del deporte, trata sobre vuestra vida, y de si la estáis viviendo del modo en que queréis.

Si queréis cambios, cambiad. Si yo puedo, vosotros también.

Imagen | Chris Sargegna

4 agosto, 2015
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Si piensas que puedes, entonces puedes. Eres el único que puede decidir tus proyectos.
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