He dejado de creer en los ascensores: soy un stairer

Bienvenida
Las prisas con pausas – bienvenido a Zenguerrilla.es
11 julio, 2015

He dejado de creer en los ascensores: soy un stairer

soy un stairer

Llevo tres meses sin subirme a un ascensor. Y sin usarlo, obviamente, para subir o bajar escaleras. No se trata de claustrofobia o una imposibilidad física de acceso. Simplemente, he dejado de creer en los ascensores. Son demasiado fáciles.

Cada vez que veo un ascensor, un impulso me llama y me urge a entrar. Como si al llegar arriba andando el mundo fuese a acabarse. Pero lo he dejado. Ahora soy un stairer y solo subo las escaleras con la fuerza que me proporcionan las piernas sin que importe la altura a salvar.

El deporte sin horarios y sin coste de tiempo

“No tengo tiempo” es la excusa número uno para prácticamente cualquier actividad, y no iba a ser menos con el deporte. Esta actividad de obviar las escaleras mecánicas y los ascensores se practica en la rutina de tu día a día sin que necesites cambiar tu itinerario más que unos pocos metros.

Y subir escaleras es deporte, pero se realiza de forma casi imperceptible. No tengo ni la más remota idea de cuántos pasos he dado estos meses hacia arriba, gastando calorías sin prácticamente notarlo.

Soy de transporte público, siempre lo he sido, y en ocasiones esas distancias verticales desaniman a cualquiera. Las ves desde abajo y piensas que en las escaleras mecánicas estarías más a gusto. Pero cuando me enfrento a ellas pienso que soy un stairer y se me pasa. Y las subo a velocidad moderada. En realidad, no se trata de correr por ellas, aunque pronto me encontraré en forma física como para intentarlo sin miedo a echar el bazo.

No solo puede practicarse durante el día, sino que, además, no quita tiempo. Cada día durante mucho tiempo estuve trabajando en Alcobendas, donde 84 escalones me daban los buenos días para ir a la oficina, y yo los saludaba a todos y cada uno de ellos con firmeza. La misma empleo cuando llego a mi parada por las tardes. Allí, cuatro tramos de 45 escalones tratan de doblegarme y hacer que frene. Lo cierto es que, si vas paseando, solo llegas arriba doce segundos después que los viajeros que avanzan por las escaleras mecánicas.

Lo sé porque los he contado.

Amenaza con hacerlo, amenaza con ser un stairer

Lees este artículo, la idea te parece buena, cierras el artículo y te vas. A las horas formará parte del olvido, y en una semana lo habrás erradicado de tu sistema. Y volverás al punto de partida: quieres hacer deporte pero “no tienes tiempo”.

No lo malgastes, anuncia lo que vas a hacer. Di que eres un stairer y que no vas a volver a subirte a un ascensor. Y explica por qué.

Los ascensores y las escaleras mecánicas están geniales para momentos en los que llevamos mucha carga o no podemos valernos por nosotros mismos. Son herramientas de ayuda para personas que lo pasarían muy mal por los escalones fijos. Pero pregúntate si tú lo necesitas. ¿Realmente te hace falta la escalera mecánica o el ascensor?

Si la excusa es el tiempo, solo hay una diferencia de unos 10 segundos entre subir las escaleras mecánicas andando o pasear cuesta arriba junto a ellas. Y eso si te tomas tu tiempo en subir. Y el ascensor es igual, además de que hay que esperarlo Muchas veces usamos medios que no necesitamos porque ya están ahí, en ocasiones para ridículas distancias de uno o dos pisos.

Anuncia que vas a ser un stairer y díselo a todo el que encuentres, en especial a aquellos que esperan el ascensor mientras les saludas con la mano subiendo los primeros peldaños. Ante amigos y conocidos, la presión por mantener una postura a la que te has comprometido hará el resto.

Dados mis horarios estables, siempre suelo subir los escalones a la misma hora, y reconozco muchas de las caras que me miran con pavor mientras subo las escaleras. Sé que piensan que estoy loco. Pero también hay quien sonríe. Busca a los que sonríen y, cuando llegues arriba, háblale de esto. Dile lo que eres. Dile que eres un stairer. Y por qué lo haces.

Fotografía | Okan Caliskan

Marcos Martínez
Marcos Martínez
Ingeniero en el Grupo Efisos, redactor de contenido para ING, escritor para todos vosotros. Autor de "Haz algo diferente", quedarse quieto no es una opción. Siempre quedaría la duda de hacia dónde llevarán los pasos que nadie ha seguido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>