¿Cuántas veces te quejas al día? ¿Casi nunca? Ehhh, vamos a ver, no me lo creo… Todo el mundo se queja constantemente de algo lo que pasa es que en la mayoría de los casos ni nos damos cuenta.
No me considero una persona especialmente “quejica” pero estimo que podría llegar a 10-20 veces al día. Quejarse empieza con frases tan sencillas como “no me gusta el/la…”, “no aguanto…”, “Pepito/Fulanito no ha hecho bien…”, etc.
Quejarse es gratis pero cambiar las cosas cuesta. Expresar el malestar es un tubo de escape fácil y rápido que proporciona un alivio inicial pero al final no cambia absolutamente nada. Actuar es tan duro porque podría significar afrontarse a situaciones desagradables.
- Tomar una decisión difícil a la que le tienes miedo.
- Decirle a una persona querida lo que piensas de ella.
- Tener que ponerse en cuestión a sí mismo y empezar a cambiar ya.
Esta semana me he estado quejando mucho. Demasiado para mi gusto. La semana que viene toca actuar. Si hay algo que no te gusta cámbialo ya. No hay que esperar. Las cosas se pueden calmar y volver a la normalidad pero los problemas de fondo seguirán existiendo.
No hay que tener miedo a la confrontación sino más bien a estar parado. Decir las cosas te traerá cosas buena y malas. A veces es tan rápido y leve como tirar de una tirita pegada en la herida. En otras ocasiones hace falta una cirugía al corazón.
No seas cobarde. No cierres los ojos ante las cosas que te molesten (y en las que incluso puede que tengas razón). Antes de buscar la confrontación haz un ejercicio crítico contigo mismo. Igual tú eres en realidad el problema y no te has dado cuenta todavía. Ten esta posibilidad en cuenta a la hora de buscar posibles soluciones al problema.
Foto de Fotolia | @contrastwerkstatt






4 Comentarios
Hola Carlos,
Después de leer este post me he venido a la cabeza que el quejarse puede ser el nuevo hábito hacia la procrastinación, ¿no crees?
Muchas veces nos cuesta comprender (a mí el primero y muchas veces me sigue costando), que algo de lo que nos quejamos no necesariamente tiene que ser perjudicial ya que puede beneficiar a muchas otras personas. Simplemente, es algo que no nos gusta y lo único que tenemos que hacer es ir en otra dirección que creemos que es más correcta. Lo mejor es dejar de ponernos excusas y afrontar nuestras quejas con soluciones, aunque esto sea algo que muchas personas no se aplican en su día a día.
No obstante, quejarse es siempre la opción fácil, y es por ello que es la más usada. Puede más un «no va a llegar a buen puerto esto» que un «vamos a intentarlo hasta el final». En parte, pienso que la queja dentro del mundo del emprendedor viene propiciada por un miedo al fracaso. Espero que con un poco de «life hacking» en sus vidas muchas personas empiecen a abandonar esta obsesión por quejarse.
¡Un abrazo!
Muchas personas se quejan continuamente acerca de un sinfín de situaciones. Yo suelo simplificar bastante mi comportamiento: si depende de mí, la queja es interior y trabajo por solucionarlo; si depende de otro, entonces trato de convencerle de un modo diferente de actuación que mejore el proceso o situación.
Hola Carlos, esta excelente este proyecto… los nuevos post me han gustado mucho, solo quería hacerte una sugerencia. Al entrar a un artículo, al lado derecho de la pantalla aparece esa imagen de una cara de fondo y el formulario para suscripción al newsletter, sin embargo no hay una opción para cerrarlo o quitarlo, la única alternativa es suscribirse…. yo me suscribí la vez anterior y hoy otra vez me lo encuentro y no encontre como salir de ese «frame»…. lo malo es que tapa una parte del post, porque los mismos van de lado a lado…
Te envío un saludo
Christian
Apuntado Cristian, gracias por el feedback!