Para conseguir tus objetivos es mejor no depender siempre de la motivación porque de hecho es imposible mantenerla en todo momento. Si eres disciplinado llegarás sin duda más lejos.
Aun así el sacrificio se hace más fácil si estás motivado. Esto son algunos trucos mentales que te pueden provocar el estado de ánimo necesario.
- Piensa en lo que quieres lograr mañana, no tanto en donde quieres estar dentro de un año. Los pequeños pasos son los que te llevan a la meta. Un objetivo lejano puede llegar a desmotivarte.
- Piensa en lo que ya has conseguido. Cuando más dure tu “racha”, menos vas a querer abandonarla. Cada día cuenta por lo que valora lo conseguido para no abandonar tus objetivos.
- Recuérdate por qué empezaste. Diste el paso por alguna razón importante. Es más fácil seguir que volver a empezar.
No caigas en la tentación de quedarte parado. En una maratón los que empiezan a andar no suelen lograr a la meta. Supera el dolor.
Cambio sufrimiento por alivio y busca el placer. Únicamente si disfrutas podrás mantener un habito y ser constante durante años.
Foto de Fotolia | @ruewi





