Muchas personas en vez de agradecer las oportunidades que les ha brindado la vida únicamente miran atrás para arrepentirse de aquellas que no supieron aprovechar. Es algo que les generar una infelicidad y tristeza profunda.
Piensan en la chica o el chico del instituto que no supo nunca nada de su admiración, la carrera universitaria que no escogieron, el trabajo en otra ciudad que no eligieron, la empresa que no montaron, etc.
Cuando más oportunidades aprovechas, más dejas escapar
Hay que tener una cosa clara. Es imposible aprovechar todas las oportunidades de la vida. Eso nadie lo consigue y la razón detrás es muy sencilla. Para sacar provecho de A tenemos que dejar escapar B.
Para montar una start–up en España dejé escapar la oportunidad de lograr un trabajo con 10.000 francos suizos mensuales en Suiza. Para poder estudiar en otra ciudad y luego hacer el doctorado en otro país abandoné el fútbol a los 24 años (vale, para serte sincero tampoco tenía ya demasiadas ambiciones con esta edad).
Diría que si de media saber aprovechar una de tres oportunidades que se te presentan en tu vida no debes ir tan mal. La mayoría de las personas dejan pasar a los autobuses que les ofrecen llevarlos de un lugar a otro nuevo desconocido. Cuando más te mueves, más puertas se van abriendo. Una persona que ya hace mucho por lo tanto tendrá más nuevas oportunidades que otra que apenas sale de su pueblo. Es complicado de cuantificar.
Alguien que deja escapar más oportunidades es por qué también aprovecha más que la media o eso es lo que me diría mi intuición.
Por qué dejamos escapar oportunidades
Es el miedo a lo nuevo que mantiene a las personas con lo malo que conocen en vez de probar algo nuevo que podría salir vete tú a saber.
Cuando cerré Coguan tuve la suerte que se me presentaron varias oportunidades trabajo por cuenta ajena. Mi madre siempre me pregunta que para qué he estudiado tanto con lo tranquilo que podría estar en Suiza en vez de tener que luchar cada día por mi proyecto.
Hay cosas que tienes que hacer. Emprender en mi caso es una necesidad profunda que no puedo evitar. Forma parte de mi estilo de vida. Poder ganar más o menos dinero estando más tranquilo no es mi definición de felicidad en la vida.
Es vivir mi sueño despierto. He dejado escapar muchas oportunidades para hacerlo. Y siempre lo he hecho con una sonrisa en la cara.
Foto de Fotolia | @DaxiaoProductions






2 Comentarios
Yo diría que aprovechar, como comentas, una de cada tres oportunidades en la vida es una cifra que casi nadie puede permitirse alcanzar. La gran mayoría de personas dejan de lado, día tras día, una gran cantidad de oportunidades tanto en lo personal como en lo profesional.
También soy de los que opinan que, además de lo que uno se mueve, la cantidad y calidad de las oportunidades es directamente proporcional a las relaciones que establezcas en tu día a día.
No obstante, para mí, lo más importante no es la cantidad de oportunidades que dejemos escapar sino la transcendencia de aquellas que aceptamos. Prefiero descartar la gran mayoría de oportunidades que se me presentan en mi día a día a cambio de tratar de escoger aquellas que mayores beneficios me van a ofrecer. Y aunque esto parezca algo obvio, todavía existen una gran cantidad de oportunistas que eligen todo lo que se les presenta y al final acaban por abandonar todo.
Sí, hay que aprovechar las oportunidades, pero siempre desde el lado racional.
Estoy de acuerdo con tu Alejandro que la cantidad de oportunidades crece de forma exponencial con el número de contactos que estableces. Es algo que te aporta p.ej. también un blog.
Justo este fin de semana me han ofrecido participar en una start-up ayudando en la fase de arranque a cambio de un porcentaje en la empresa.
No todas las oportunidades son buenas por lo que hay que desarrollar la capacidad de saber filtrar y centrarse en aquellas que realmente merezcan la pena.
Saludos!