Felicidad

Los gestos no suelen costar demasiado. Son la forma más sencilla para hacer otra persona feliz. Muchas veces nos olvidamos de las cosas pequeñas porque parecen insignificantes a primera vista.

Momentos en los que pequeños gestos pueden tener un alto impacto

Es importante que los detalles lleguen en los momentos adecuados para que puedan ejecutar el poder de su magia.

Los gestos bien hechos llegan en el momento adecuado. A todos nos gusta recibir feedback sobre todo cuando pensamos que hemos hecho algo bien. El ser humano tiene la necesidad de sentirse valorizado por los demás.

No podemos dejar pasar demasiado tiempo si una persona se merece un gesto por nuestra parte. Hay que ser rápido para que el detalle llegue en el momento adecuado.

¿Mejor un gesto pequeño varias veces que uno grande?

Tal como insinúa ya la palabra los gestos no tienen tamaño. Se supone…

Siempre se puede hacer un esfuerzo más o menos importante. La pregunta es: ¿regalar un ramo de flores o todos los días una rosa?

Los gestos pierden su impacto si se dosifican demasiado y si no hay evento concreto detrás. Además en este caso concreto tu pareja podría dar por hecho el gesto de las flores y la falta del mismo de repente se podría venir en tu contra.

Igual existe un camino intermedio. Dos o tres flores cada 2-3 meses en vez de un ramo de flores cada 5 años. Hay que encontrar la “dosis” perfecta para aumentar el efecto de felicidad en la persona que lo recibe. Esto evidentemente pueda variar a nivel individual.

Al final lo importante no es el “tamaño” del gesto sino el hecho de realmente llevarlo a cabo.

Foto de Fotolia | @LoloStock

16 agosto, 2015
Young ethnic man is pledging allegience with his right hand raised

El gran impacto de los pequeños gestos

Demuestra que valoras a una persona. Hazlo con pequeños gestos en el momento adecuado para lograr el máximo impacto.