En ocasiones parece que cambiar de opinión es una señal de debilidad cuando en realidad es todo lo contrario. Cuando los hechos cambian, es una consecuencia lógica. Cambiar de opinión es una buena señal si lo haces en base de un nuevo aprendizaje. Lo que no sería tan positivo sería hacerlo por razones que se alejan a hechos y se basan en emociones.
Únicamente los idiotas nunca cambian de opinión. Eso al menos es lo que me ha demostrado la vida llegado a este punto.
PD: hay cosas que no cambian en 6 años.





